Con el apoyo del Banco Mundial, buscan mejorar las tierras del Sudoeste Bonaerense

Cambiar definitivamente la imagen del Sudoeste Bonaerense, principalmente de sus territorios más castigados, como Patagones, Villarino y Puan, haciendo foco en los pequeños y medianos productores que cuentan con establecimientos agrícolo-ganaderos en tierras áridas.

Ese es el objetivo del programa Aumentando la Resiliencia Climática y mejorando el Manejo Sostenible de la Tierra en el Sudoeste Bonaerense, llevado a cabo desde la Nación y dependiente del Fondo de Adaptación al Cambio Climático de las Naciones Unidas.

El proyecto, cuyos resultados fueron presentados esta semana en los tres municipios, busca contribuir a reducir la vulnerabilidad de los sistemas agrícola-ganaderos, ante los procesos de desertificación -potenciados por el cambio climático- a través de medidas de adaptación relacionadas al manejo sostenible de tierras.

El programa alcanzó a más de 900 productores de estos tres distritos, con una inversión superior a los 72 millones de pesos en maquinarias, herramientas e instalaciones para el manejo sostenible de tierras.

También se facilitaron fondos rotatorios municipales para manejo sustentable, para la perennización del recurso forrajero. Entre Puan, Villarino y Patagones se sembraron 1.200 hectáreas de vicia y agropiro; y se inscribieron unos 50 productores que han puesto en conservación 500 hectáreas adicionales de pastizal natural.

“Este es un caso ejemplar -señaló Pablo Herrera, representante del Banco Mundial, en la presentación de los resultados-. Vale la pena destacar el nivel de coordinación entre instituciones que se ha alcanzado en el marco de este proyecto. Nosotros no dudamos en mencionarlo como una referencia a tener en cuenta a la hora de desarrollar otras iniciativas a lo largo del país y en otras regiones del mundo”.

Por su parte, el intendente de Patagones, José Luis Zara, señaló que se trató de “un gran proyecto para el medio ambiente, para cuidar el recurso natural después de una gran sequía que había tenido la zona y empezar a cuidar el suelo” a través de pasturas perennes.

“El productor de nuestra región sufre mucho las condiciones climáticas y necesita el acompañamiento del Estado”, reconoció.

Su par de Villarino, Carlos Bevilacqua, dijo que “tenemos la obligación de seguir trabajando por este ambiente que hoy esta tan castigado».

«Hoy vemos las consecuencias a nivel mundial de este proceso. Desde Villarino hemos puesto todos los esfuerzos del municipio en volver a darle vida al Vivero Forestal Argerich y este proyecto ha sido un gran impulso para lograrlo», manifestó.

Cuáles son los principales puntos del proyecto

El proyecto cuenta con cuatro componentes principales sobre los que se trabaja.

Ellos son la reducción de la vulnerabilidad de las instituciones y la comunidad; implementación de medidas de adaptación en los agroecosistemas productivos; la aplicación del enfoque participativo a la gestión del conocimiento y al desarrollo de las capacidades locales para la adaptación al cambio climático, y el desarrollo de una estrategia de sustentabilidad.

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